En
forma conjunta con una entidad conservacionista, se determina
de común acuerdo un área de acceso restringido
y máxima protección, denominada Zona Intangible.
Otro sector se destina para realizar actividades de interpretación
de la naturaleza, como visitas guiadas, campamentos, etc.
llamada Zona de Amortiguación.
El
Talar de Belén nació como Reserva Privada
mediante un convenio firmado el 2 de diciembre de 1991 con
la Asociación Ornitológica del Plata. Tiene
una superficie de 100 has de las cuales 20 corresponden
a la zona intangible y 80 a la zona de amortiguación.
Está ubicada en el nordeste de la provincia de Buenos
Aires, a orillas del río Luján, en el Partido
de Escobar.
Esta reserva incluye bosques de Tala, pastizales, pajonales
inundables, pajonales ribereños, bosques en galería,
y numerosas comunidades acuáticas. En los terrenos
no inundables vecinos al casco de la Estancia, y en la barrancas
naturales, se encuentran dos pequeños núcleos
boscosos de tres hectáreas cada uno, formados por
las dos especies arbóreas más abundantes de
la zona: el Tala y el Ombú. Varias especies exóticas
como la Mora Blanca, la Ligustrina, el Ligustro, la Acacia
Negra y el Paraíso, entre otras, invaden el bosque
compitiendo con las plantas nativas.
También gran cantidad de plantas trepadoras como
el Tasi y el Mburucuyá, además de Claveles
del Aire crecen sobre las ramas de los árboles.
Sobre los terrenos bajos, entre la barranca y el río,
se encuentra el Pajonal Inundable, que se caracteriza por
la abundancia de herbáceas, como de Juncos y Totoras.
En la ribera del río predominan el Ceibo, el Sauce
Criollo y el Curupí.
En cuanto a la fauna, entre las aves se cuenta más
de 140 especies. En los bosques de Tala puede verse el Zorzal
Colorado, el Zorzal Blanco o Chalchalero, la Tacuarita Azul,
la Calandria, el Fío-fío Pico Corto, la Ratona
Común, el Tordo Músico, la Choca Corona Rojiza,
etc.
Los
matorrales de Chilca dan refugio al Pirincho, el Pijuí
de Frente Gris, el Pijuí Plomizo, el Espinero pecho
Manchado, el Verdón, el Cachilo Canela, el Corbatita
común, y el Chingolo, entre otras.
En
los bañados y esteros de los bajos sobrevuela el
Gavilán planeador y los juncales son habitados por
el Junquero, el Siete colores y el Piojito Gris. En los
bañados hallan refugio y alimento el Chajá,
el Ipacaá, la Pajonalera de pico curvo, el Federal,
el Tero Real, el Mirasol Común, las Garzas Mora,
Bruja Azulada, el Hocó Colorado, el Mirasol Chico.
En
el pastizal, encontramos el Tero Común, el Hornero,
la Cachirla y la Lechucita de las Vizcacheras.
El
pajonal inundable es el hábitat ideal para una especie
muy poco conocida y en peligro de extinción: la Pajonalera
de Pico Recto.
Frecuentando
el Pajonal Ribereño y el Bosque en Galería
asociados al río Luján se encuentran al Suirirí
Amarillo, el Arañero Cara negra, el Pitiayumí,
el Curutié Blanco, el Espinero Pecho Moteado, el
Curutié Colorado y el Amarillo, entre otros.
Zambulléndose
en la lagunas y riachos pueden verse tres especies de Martín
Pescador:el Chico, el Mediano y el Grande.
Hay mamíferos silvestres como Cuises, Hurones y Coipos
en las zonas inundables. Ocasionalmente, con las inundaciones
aparecen los Carpinchos, los Lobitos de Río y el
Lagarto Overo, que son perseguidos por los cazadores y la
Tortuga de Agua y el Ciervo de los Pantanos, en peligro
de extinción.

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