JARDINES MATERNALES

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Volver al Trabajo

Después del parto, la mujer se enfrenta a una nueva vida; ya nada volverá a ser como antes. La pareja se convirtió en familia, la esposa se transforma también en mamá y se suman muchas más responsabilidades.

En tiempos de globalización, las mujeres salieron a trabajar: algunas lo hicieron para cumplir con un deseo personal, de crecimiento en el mundo laboral y otras,  para ayudar a sus maridos.

En cualquiera de los dos casos, tomar la decisión de dejar al bebé para retomar el trabajo suele ser muy dolorosa. La determinación de volver a trabajar suscita otras cuestiones importantes. La madre comienza a preguntarse con quien va a dejar a su hijo, ya que las posibilidades con las que cuenta suelen ser varias: un pariente, alguna de las abuelas, una prima, alguna persona especializada en bebés o un jardín maternal.

Es casi inevitable sentir culpa. ¿Mi hijo estará bien cuidado? ¿Me reconocerá al volver del trabajo? ¿Sentirá que lo abandono? ¿Podré concentrarme en mis tareas? Estas son preguntas muy comunes en las madres que deben continuar con su vida laboral.
Por otra parte, es fundamental que el papá participe en forma activa respecto de quien cuidará al niño y de cómo encarar la nueva organización familiar.

Como ocurre con casi todo en la vida, lo importante es la calidad. De eso se trata, de pensar de qué manera dedicarse al bebé en las horas anteriores y posteriores al trabajo.

En primer lugar, es necesario decidir la forma de alimentación. En caso de volver a trabajar al poco tiempo del parto, la madre no tendrá otra opción que reemplazar, en su ausencia, el pecho por el biberón. Una buena opción es extraerse la leche materna y dejarla en la heladera para que alimente al niño la persona a cargo de su cuidado. Si se le da, en cambio, leche maternizada o de vaca, será suficiente con detallar la fórmula para preparar el biberón.

Es de vital importancia elegir bien a la persona que se ocupará del niño mientras la mamá no está en la casa. Esa decisión estará a cargo de los padres.

Si ellos prefieren dejar a su hijo en un jardín maternal, habrá que evaluar qué es mejor ¿encontrar un establecimiento cercano a la casa o al trabajo? ¿quién se encargará de ir a buscarlo todos los días? ¿la mamá podrá hacerse una escapada hasta el jardín maternal para darle el pecho?

Ese proceso llevará un tiempo de adaptación, tanto para la mamá como para el niño. Es un cambio importante en sus vidas: tendrán que estar separados durante algunas horas en el día, y ambos se van a extrañar mucho. Pero cuando vuelvan a encontrarse podrán disfrutar de ese amor tan especial que los une.

Fuente: "Guía médica: Tu hijo año por año" - Dr. Juan Mercado. Ed. Atlántida