Fue
establecido por el Decreto Nº 24.203 del 8 de septiembre
de 1944. La fijación de ese día fue propiciada
por la Superintendencia de Seguros de la Nación
para conmemorar la primera iniciativa gubernamental, atribuida
a Bernardino Rivadavia, de crear un Banco de descuentos
y una Compañía de Seguros Marítimos
que, aunque no llegó a materializarse, se concretó
el 21 de octubre de 1811 en una nota dirigida por el Primer
Triunvirato al Tribunal del Consulado. Al finalizar el
siglo XVIII se instalan en lo que era el Virreinato del
Río de la Plata las primeras agencias de compañías
de seguro de origen español mientras que paralelamente
se proponían las primeras medidas tendientes a
favorecer los estudios económicos y comerciales
vinculados a la actividad aseguradora.
En tal sentido merece destacarse la creación del
Real Consulado de Buenos Aires en Enero de 1794 en el
que se nombra como secretario a Don Manuel Belgrano.
Dicho organismo tenía entre otras funciones, promover
el desarrollo de la actividad aseguradora, en especial
la cobertura de los riesgos marítimos en atención
al incremento del comercio con la Corona Española.
Precisamente a instancias de Belgrano se crea, el 7 de
noviembre de 1796 la primera compañía de
seguros denominada "La Confianza".
A partir de la emancipación de España y
en mérito fundamentalmente del auge observado en
el comercio exterior, comienzan a instalarse representantes
de aseguradores extranjeros, especialmente provenientes
de Inglaterra.
A partir de la segunda mitad del Siglo XIX, el desarrollo
económico del país generó un considerable
aumento de la actividad aseguradora razón por la
cual es necesario la fijación de normas que regularan
la materia. Éstas respondían a necesidades
particulares o circunstanciales más que a una política
orgánica tendiente a supervisar la actividad.
En 1860, en pleno proceso de organización institucional
de nuestro país, el gobierno de Buenos Aires, autoriza
el funcionamiento de la "Compañía Argentina
de Seguros Marítimos S.A."
Con posterioridad se instalan otras compañías
de origen nacional y comienzan a funcionar sucursales
o agencias de aseguradoras del exterior.
Los antecedentes primarios de supervisión de las
empresas de seguros han de encontrarse en la creación
de los organismos de contralor de sociedades anónimas,
iniciados con el decreto del 21 de Marzo de 1890 del entonces
Presidente Dr. Miguel Juárez Celman que da origen
al Cuerpo de Inspectores de Sociedades Anónimas
consolidado durante el año 1893 antecedente de
la actual Inspección General de Personas Jurídicas.
Recién en 1937 se resuelve crear un organismo especializado
que tiene por objeto el contralor de la actividad aseguradora
que ya había cobrado particular importancia. Mediante
el Decreto Nº 108.295 del 21 de Junio de ese año
se crea la Superintendencia de Seguros de la Nación.
No obstante la actividad del Organismo comienza formalmente
el 4 de Agosto de 1938, siendo el primer Superintendente
el Dr. César Sáenz.
En forma sucesiva se fueron dictando las normas legales,
que aun vigentes en nuestros días, conforman el
marco de desenvolvimiento de la actividad aseguradora.
La Ley 17.418 del 30 de Agosto de 1967 es el instrumento
que legisla sobre la naturaleza y características
del contrato de Seguros.
Posteriormente, el 11 de Enero de 1973 se promulga la
Ley 20.091 que regula el régimen de funcionamiento
de las entidades aseguradoras y su contralor.
Por último, el 11 de Febrero de 1981 se promulgó
la Ley 22.400 que establece el marco de actuación
de los productores asesores de seguros.
Sobre la base de este cuerpo jurídico la Superintendencia
de Seguros fue generando las disposiciones reglamentarias
que regulan los aspectos particulares de su gestión.
Actualmente los esfuerzos de supervisión del Organismo
hacen especial hincapié en el control preventivo
y la solvencia de las entidades bajo su jurisdicción
con el propósito de proteger a los usuarios del
sistema.
FUENTE: SUPERINTENDENCIA DE SEGUROS DE LA NACIÓN.