Las
emisiones regulares de TV en la Argentina comienzan en la
República Argentina el 17 de octubre de 1951, cinco
años después que en Estados Unidos. Hay entonces
una única señal, el Canal 7 de Buenos Aires,
que transmite programación en vivo en horarios restringidos.
Durante la primera década, son muy pocos los aparatos
vendidos en el país. Se trata de un carísimo
objeto de lujo.
En
1958 se otorgan a grupos privados las licencias para la
instalación de los canales 9, 11 y 13, que empiezan
a emitir en 1960. Junto con la TV privada, llegan los primeros
programas grabados en videotape, se estrenan los equipos
de exteriores y se extienden las primeras redes de cable
coaxil para transmitir al interior.
Los años 60 son la época de oro de la TV:
cuatro de cada diez hogares porteños tiene un aparato,
se consolida la programación nacional, actores y
actrices empiezan a influir en la vida cotidiana, en las
modas, en la forma de hablar y de vestirse. La TV se convierte
en un espectáculo popular, masivo y doméstico.
Actualmente las imágenes de TV siguen invadiendo
los bares y los subtes, las oficinas y la conversación
cotidiana, para confundir a los que alguna vez vieron en
ella el fin de la vida pública.
FUENTE: DIARIO CLARIN – 28-08-05 |