Antecedentes
Históricos:
La ciudad de La Plata tiene su origen, a partir de una necesidad
de transformación de la sociedad argentina, luego
de superado el período de organización institucional
a partir de 1880. El país buscaba su engrandecimiento
en todos los aspectos según los principios que emanaban
de la Constitución Nacional. Se suscitó una
larga lucha con visos de guerra civil entre las autoridades
nacionales y provinciales, que terminó con la sanción,
el 21 de septiembre de 1880, de la Ley de Federalización
de la ciudad de Buenos Aires. En diciembre de ese mismo
año, la Legislatura Provincial cede el territorio
para constituir la Capital Federal, con lo cual se hace
necesario elegir un nuevo sitio para asiento de las autoridades
provinciales.
La Comisión de Estudios Preparatorios:
El 4 de Mayo de 1881, el Dr. Dardo Rocha dicta el decreto
por el que se crea una comisión de estudios preparatorios,
encargada de estudiar las localidades en las cuales fundar
la nueva capital. sólo dos días después,
el gobierno decretó el llamado a concurso de proyectos,
para construir las dependencias gubernamentales de la nueva
capital. El 7 de mayo de 1881 dispuso que el Departamento
de Ingenieros proyectara varios planos para la ciudad nueva,
atendiendo principalmente a que el trazado estuviera de
acuerdo con el de las ciudades modernas, en cuanto ello
fuera compatible con el clima, las condiciones generales
del país, las costumbres de la población y
los medios financieros. Los planos del trazado se presentaron
el 19 de mayo de 1882. Estos comprendían una legua
de frente sobre las lomas de la Ensenada, por cuatro mil
trescientos sesenta metros de fondo; la superficie había
sido dividida por una red de calles de dieciocho metros
que se cortaban en ángulo recto, diez avenidas de
treinta metros paralelas a las anteriores y cuatro que las
cortaban a cuarenta y cinco grados, formando diagonales,
aparte de las que comunicaban directamente los extremos
con el centro de la traza. La obra se realizó con
habilidad y energía resultando un producto muy de
acuerdo con las ideas del siglo XIX. El armónico
plan con el que fue encarado el proyecto es uno de los ejemplos
más relevantes, a nivel mundial, del urbanismo de
ese siglo. Prueba de esto es que en el año 1889,
cuando se realiza la famosa exposición de París,
la ciudad de La Plata fue presentada y recibió una
medalla de oro. La elección del criterio para la
arquitectura doméstica podía oscilar entre
dos alternativas básicas: la estructura canónica
y el paisajismo pintoresquista.
Elección
del lugar y primeros pasos:
Finalmente, el 14 de marzo de 1882, en su mensaje a la Legislatura,
el Gobernador Rocha inclina su elección por el paraje
llamado LOMAS DE ENSENADA DE BARRAGAN. Las razones principales
de tal elección eran: la distancia adecuada de la
ciudad respecto de Buenos Aires, su ubicación geográfica
central respecto del territorio provincial, lo que facilitaría
la afluencia de corrientes comerciales, la topografía
adecuada para poder erigir una nueva ciudad natural, con
posibilidades de ampliación; sus singulares ventajas
políticas con respecto a la descentralización;
sus facilidades para dar vida propia a un importante núcleo
urbano y demográfico.
Sus
primeros habitantes:
En un primer momento la población de La Plata estuvo
constituida por operarios de las comisiones demarcadoras
y obreros de la construcción, algunos comerciantes
y su personal; pronto se les sumaron los trabajadores de
los hornos de ladrillo-cal y se hizo necesario construir
hoteles y restaurantes para albergar a funcionarios, viajantes
de comercio, periodistas, turistas, curiosos y otros pasajeros
ocasionales. La primera forma de alojamiento fue el montaje
de carpas, sistema que se utilizó en un comienzo
para los establecimientos de comercio y también para
las ceremonias de la Fundación. Pero su obvia precariedad
quedaría demostrada cuando el temporal del 20 de
septiembre de 1883 hizo volar las carpas y sus moradores
debieron guarecerse en cualquier galpón cercano.
El gobierno, con el fin de estimular la edificación
y desalentar la especulación inmobiliaria, fijó
plazos para que los compradores de lotes construyeran en
ellos, bajo pena de perder el derecho a su adjudicación.
Cabe recordar que todo el suelo urbano de La Plata había
sido expropiado a los antiguos estancieros del lugar y en
consecuencia, todas las ventas de parcelas emanaban del
estado provincial.
Comienza
la Construcción:
El 5 de junio de 1882 el Poder Ejecutivo aprobó el
plano de la ciudad Capital proyectado por el Departamento
de Ingenieros bajo la dirección de su Jefe de Obras
Públicas, don Pedro Benoit, y dispuso que dicho departamento
designara las comisiones técnicas que debían
realizar el trazado sobre el terreno, delimitando con mojones
las calles, avenidas, diagonales y paseos.
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