El
día del canillita comenzó a festejarse el
7 de noviembre de 1947, en conmemoración a la fecha
de la muerte de Florencio Sánchez. Este dramaturgo
uruguayo dio origen a la denominación en su obra
“Canillita”, donde designó con ese mismo
nombre a un chico de piernitas flacas que vendía
diarios.
"Canillita" fue primitivamente "¡Ladrones!",
pieza insuficiente que Florencio Sánchez escribiera
-antes de 1900- para ser representada por los actores del
Centro Internacional de Estudio Sociales. Sin duda, no aparecía
en aquella versión el protagonista como vendedor
de diarios.
Aparece
ya así en la segunda vida de la pieza: en Rosario,
donde la pone en escena, en octubre de 1902, la compañía
de zarzuelas de Llobet. Una mujer tuvo a su cargo la interpretación
del "Canillita", y por doce días consecutivos
fue representada.
Es
ahí, en Rosario, donde Florencio Sánchez,
periodista pobre, frecuentador del café de los vendedores
de diarios, asocia a su pieza la dolorida presencia del
muchacho Canillita.
El 4 de enero de 1904, aparece "Canillita" en
Buenos Aires. Anunciada como "sainete en un acto",
la interpreta en el Comedia la compañía de
Gerónimo Podestá. El texto de su presentación
porteña es el incluido en el "Teatro Completo".
Es,
sin ninguna duda, el definitivo, pues aun cuando existe,
según noticias que supo darnos Da. Catalina Raventos,
viuda del autor, otro original, Florencio Sánchez
no lo reconoce en la lista de sus obras escrita en su libro
de viajero. Tal vez difieran en muy poco los dos textos.
Después del estreno en Buenos Aires del sainete el
propio Sánchez fue conocido con el mismo apodo.
Desde entonces el público empezó a llamarle
canillas a todos los trabajadores de este oficio en la capital
argentina y poco a poco el nombre se fue extendiendo por
todo el ámbito platense.
Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y Mundo Matero. |