1° de Noviembre de 1786: Nacimiento de Mariquita Sánchez de Thompson

Su nombre completo era María de Todos los Santos Sánchez de Thompson y de Mendeville.

Su origen y sus dos matrimonios le aseguraban una posición social de primera línea, pero demostró que su personalidad bastaba para colocarla en el nivel que ocupó. Llenó muchas páginas de la pequeña historia y se convirtió en símbolo de la mujer argentina del pasado por su desempeño brillante y la franqueza de sus actitudes.

Nació en Buenos Aires el 1º de noviembre de 1786, siendo sus padres el español Cecilio Sánchez de Velazco y la porteña Magdalena Trillo. Antes de cumplir quince años se enamoró de su primo Martín Thompson y se comprometió contra la opinión de sus padres. Empecinada, se presentó al virrey Sobremonte para que dejase sin efecto los arreglos que habían hecho sus padres para casarla con Diego del Arco. Cerca de un año después de iniciado el juicio, los enamorados obtuvieron la autorización y la boda se realizó el 29 de julio de 1805.

A partir de entonces, la vida de Mariquita estuvo ligada a los acontecimientos públicos. Abrazó con fervor la causa de la libertad y colaboró con todas las empresas patrióticas. Su casa, ubicada en la actual calle Florida, acogió a las personalidades, atraídas por la hospitalidad de la dueña. Los problemas más delicados eran debatidos allí, lo mismo que los temas literarios. En ese célebre salón se cantó por primera vez el 14 de mayo de 1813 el Himno Nacional Argentino.

Mientras tanto nacían sus cinco hijos: Clementina en 1807, Juan en 1809, Magdalena en 1811, Florencia en 1812 y Albina en 1817. Justamente en ese año su esposo, Martín Jacobo Thompson, enviado a los EEUU, enloqueció y murió en el viaje de regreso.

En 1820 Mariquita contraía nuevo matrimonio, esta vez con Washington de Mendeville, un francés expatriado cuya conducta le depararía muchos sinsabores, que terminarían en una separación que fue disimulada por las funciones diplomáticas del marido fuera del país. Aquí había sido cónsul y muchos años más tarde Mariquita reveló, en carta a Alberdi, las penurias de su vida con Mendeville. De este matrimonio tuvo un hijo: Julio.

Cuando Rivadavia fundó la Sociedad Benéfica requirió la ayuda de Mariquita, que fue fecunda y entusiasta. Durante el gobierno de Rosas se exilió, a pesar de que existía una vieja amistad, pues tomó partido por los opositores, entre los que estaba su hijo Juan. Se instaló en Montevideo, haciendo viajes periódicos a Buenos Aires. En 1846 se trasladó a Río de Janeiro y al año siguiente volvió a Montevideo, donde permaneció hasta después de Caseros.

Reanudó su labor en la Sociedad de Beneficencia, de la que había sido presidenta en 1830 y 1832, y su salón volvió a brillar como antaño, acogiendo cuanto tuviese que ver con la cultura y el patriotismo. En 1866 y 1867 volvió a presidir la Sociedad de Beneficencia todavía en plena capacidad intelectual, pues trabajaba y escribía cartas admirables.

Falleció el 23 de octubre de 1868.

 

FUENTE: "Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas", de Lily Sosa de Newton.
Editorial Plus Ultra.