El INPRES (INSTITUTO NACIONAL DE PREVENCIÓN
SÍSMICA) fue creado por Ley 19.616 sancionada
y promulgada el 8 de mayo de 1972. Con el propósito
de contribuir a formar y mantener la conciencia sísmica
en todos los niveles de la población, el Poder Ejecutivo
de la Nación, a través del Decreto Nº
3953/73, declaró al 8 de mayo de cada año "Día Nacional de la Prevención
Sísmica".
Aunque
todavía no se puede predecir la ocurrencia de los
terremotos a fin de disminuir las víctimas, los conocimientos
científicos y tecnológicos disponibles en
la actualidad son suficientes para prevenir efectos desastrosos.
Sin embargo, esto sólo será posible si toda
la población posee un adecuado grado de conocimiento
sobre su comportamiento frente a eventos de esta naturaleza.
Actividad
sísmica en Argentina:
Al
representar los epicentros de los sismos registrados en
la Argentina se observa que la mayor parte de la actividad
sísmica se concentra en la región centro-oeste
y nor-oeste de nuestro país.
Si bien la región noroeste ha soportado terremotos
destructivos en los últimos 400 años, éstos
no han afectado mayormente a las zonas más densamente
pobladas y, en consecuencia, no se le ha dado al problema
sísmico la importancia que realmente tiene en función
del elevado nivel de peligro sísmico potencial.
El terremoto del 25 de agosto de 1948, con epicentro en
la zona este de la provincia de Salta, fue quizás
el de mayor trascendencia de la región por los daños
que produjo en varias poblaciones de esa provincia y la
de Jujuy, si bien fue reducido el número de víctimas.
Totalmente
diferente ha sido la situación en la zona centro-oeste
del país, donde los terremotos se han constituido
en verdaderos desastres regionales. El terremoto del 20
de marzo de 1861 marca el inicio de una serie de eventos
sísmicos que afectaron a las provincias de San Juan
y Mendoza. Este terremoto destruyó totalmente a la
ciudad de Mendoza, dejando un saldo de muertos equivalente
a la tercera parte de la población, según
los informes de la época, y puede considerarse uno
de los terremotos más desastrosos del siglo pasado
en todo el mundo.
Por otra parte, el terremoto del 15 de enero de 1944, que
destruyó a San Juan, representa con sus 10.000 muertos,
la mayor catástrofe de toda la historia argentina.
El sur argentino, por debajo de los 35° de latitud ha
sufrido, en muchos casos, las consecuencias de los grandes
terremotos chilenos que alcanzaron a producir daños
de menor cuantía en las poblaciones limítrofes,
siendo reducida la cantidad de sismos con epicentro en territorio
argentino.
FUENTE:
INSTITUTO NACIONAL DE PREVENCIÓN SÍSMICA |