En
diciembre de 1998, a raíz de un accidente ocurrido
en un incendio en Linton (Canadá), perdieron la vida
cinco combatientes pertenecientes a una brigada forestal.
Ese hecho, que se suma a otros accidentes trágicos
ocurridos durante la lucha contra los fuegos de bosques
y campos a lo largo y ancho del mundo, fue el punto de partida
para el inicio de un movimiento que, paulatinamente, se
ha ido extendiendo por diversos países.
En primer término la "Country Fire Authority"
(C.F.A.) y la Comunidad de Victoria adoptaron el uso de
una cinta roja como símbolo de reconocimiento y respeto
hacia los combatientes forestales muertos y hacia sus familias.
Esta novedad fue difundida a través de Internet,
y la comunidad internacional reaccionó rápidamente.
Brigadas de otros países, principalmente de los E.E.U.U.
convinieron en principio en adoptar también la cinta
roja para simbolizar la profesión de combatiente
forestal.
Las expresiones de apoyo y muchos comentarios y sugerencias
contenían opiniones acerca de diversas fechas tentativas
para la conmemoración, y qué tipo de símbolos
podrían ser adoptados internacionalmente.
Los motivos de celebración del Día
Internacional del Combatiente Forestal son:
- Expresar el apoyo de la Comunidad Internacional y de la
Sociedad en general a quienes combaten los fuegos de bosques
y campos en todo el mundo, reconociendo su nivel de compromiso
y dedicación.
- Recordar
a quienes han perdido la vida, o sufrido daños
o secuelas en la lucha contra los incendios de bosques
y campos.
- Como una señal de respeto y agradecimiento hacia
quienes tratan de preservar la vida y la integridad de
los patrimonios y recursos naturales de los efectos de
fuegos no deseados.
En
la República Argentina se conmemoró por primera
vez en el año 1999, como un reconocimiento merecido
a las personas e instituciones que a lo largo de los años
han trabajado y colaborado para la preservación de
nuestros bosques de los efectos del fuego.
FUENTE:
MINISTERIO DE SALUD-SECRETARÍA DE AMBIENTE Y DESARROLLO
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