25 de enero de 1825: Muere en Dolores (provincia de Buenos Aires),
Juan Vucetich, creador del "sistema dactiloscópico argentino"
Juan Vucetich creó el más perfecto sistema de clasificación de los dibujos digitales. Estos fueron descubiertos ya hace siglos y se sabía también que no existen dos individuos que tengan dibujos similares en las yemas de los dedos, pero nadie, hasta Vucetich, había logrado implementar un sistema universalmente reconocido para la individualización de personas.
Proviene de las ciencias médicas el conocimiento de las estrías papilares (continuidad de prominencias) de las yemas de los dedos que, al tocar cualquier otro cuerpo liso, quedan retratadas fielmente por medio de la transpiración. Desde tiempos muy remotos se suceden estudios, más allá de los biológicos, acerca de la posibilidad de que estos dibujos puedan, o no, ser iguales a los de otras personas y sobre la probabilidad de su herencia entre otros aspectos.

Uno de los investigadores dedicados a esta tarea fue el anatomista europeo Juan Evangelista Purkinje, que profundizó en la descripción y clasificación de los dibujos dactilares en 1823. Luego, Henry Faulds actualizó la investigación al comprobar que los dibujos dactilares permanecen sin cambios durante toda la vida y mencionó la idea de su utilización para catalogar a las personas. Así, en 1877, Williams James Herschel, actuando como funcionario de la corona inglesa, empleó la impresión de los dibujos estriados de los dedos de la mano para autenticar la firma de documentos y propuso ese método para individualizar a los detenidos en las cárceles, que él mismo llevó a la práctica, pero sin clasificar nunca los dibujos obtenidos. Once años después, el inglés Francis Galton proyectó una clasificación y división de los dibujos, pero dejó sus estudios inconclusos, pues si bien anunció que las impresiones digitales podían ser ordenadas al estilo de un diccionario, no determinó el método que se emplearía para ello; sin embargo afirmó que eran un medio seguro para identificar a las personas, puesto que los dibujos eran inalterables y distintos en cada individuo.
En la década de 1890-1900, las publicaciones relacionadas a estos temas ya estaban ligadas expresamente a la identificación de personas.
Juan Vucetich nació en 1858, en lo que hoy es Croacia y emigró hacia la Argentina, a los 24 años. En 1888, ingresó en la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Hasta entonces, la técnica utilizada para la individualización de las personas era el método antropométrico, ideado por el francés Bertillión. El "Bertillonage" (deficiente e inseguro), basado en las medidas de ciertas partes del cuerpo humano y las particularidades fisonómicas, era utilizado como instrumento de las investigaciones por la policía de Francia desde 1882. La policía argentina consideró necesario instalar una oficina que se ocupara de las funciones relacionadas con la identificación de las personas. Entonces se comisionó al doctor Augusto P. Drago para estudiar el método en el gabinete establecido por el propio Bertillión y tras su informe la Policía de la Ciudad de Buenos Aires creó una dependencia dedicada a la identificación antropométrica.
Sin embargo, fue en el ámbito de la Policía de la Provincia de Buenos Aires donde se produjo la gran revolución en lo referente a la identificación de las personas, ya que al mismo tiempo que Drago establecía la identificación antropométrica en Buenos Aires, Vucetich se ocupaba de investigar las huellas digitales, por solicitud de sus superiores, en La Plata.
El Capitán de Navío, Guillermo J. Núñez, Jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, le encargó a Vucetich la organización de una Oficina de Identificación Antropométrica; le entregó una revista que contenía un estudio sobre las impresiones digitales y le sugirió que tal vez él podría instituir un sistema por medio de estos dibujos.
Aquella publicación era la Revieu Scientifique del 2 de mayo de 1891 y el artículo se refería a los trabajos que dejó truncos Francis Galton. Sabiendo que el método empleado, hasta la fecha, era el Bertillonage, Vucetich lo adoptó para instalar y organizar el Gabinete Técnico Policial que se le encargara. Pero al aproximarse al tema de las estrías papilares de los dedos, comenzó a dedicarse intensamente a su estudio. Hasta entonces no conocía absolutamente nada sobre impresiones digitales, pero aceptó la insinuación de su superior y se dedicó a la tarea de obtener impresiones digitales nítidas para hacer un análisis comparativo y buscar la manera de utilizarlas en el servicio de Identificación.
El intenso estudio que efectuó, tomando como base lo ideado por Francis Galton, lo llevó a corroborar las ideas de aquél, es decir que los dibujos papilares podían ser clasificados por grupos. Al mismo tiempo que dirigía la Oficina de Identificación Antropométrica, Vucetich acumuló gran cantidad de impresiones digitales. Y es así como a la par del Servicio Antropométrico, dio forma y organizó el servicio de identificación por medio de las impresiones digitales, en 1891.

Además inventó los elementos necesarios para captar lo más perfectamente posible los dibujos dactilares de los dedos de ambas manos y puso en práctica todo cuanto fue necesario para sistematizar el método.