Nació
en Córdoba (Argentina) el 23 de octubre de 1868. Murió
en Buenos Aires el 9 de diciembre de 1955. Martín Gil,
además de haber sido un prolífico escritor, fue
uno de los principales meteorólogos argentinos de la
primera mitad del siglo XX. Desde muy temprana edad profesó
un interés sobre la astronomía y la meteorología,
siendo en relación a estas ciencias un completo autodidacta
en cuanto a las observaciones e investigaciones que realizaba.
Sin
embargo, también cursó estudios de abogacía
en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad
de Buenos Aires. De regreso a Córdoba, después
de completar sus estudios universitarios, se desempeñó
como Ministro de Obras Públicas de la provincia, entre
1913 y 1916, y como diputado provincial. Estuvo a cargo y dirigió
durante varios años el Observatorio Astronómico
que poseía esa ciudad, y fue el responsable de la instalación
del Ecuatorial Zeiss, un telescopio que servía para medir
ascensiones, rectas y declinaciones de astros. Este instrumento
le permitió profundizar los estudios, las observaciones
y predicciones que sobre meteorología y astronomía
venía realizando y publicando desde 1910.
En
1924, fue elegido Senador provincial, y entre 1926 y hasta 1930,
se desempeñó como diputado nacional por Córdoba.
Luego,
fue profesor en el Colegio Nacional de Buenos Aires y estuvo
a cargo de la dirección del Servicio Nacional de Meteorología.
En esta tarea, desarrolló una labor de divulgación
astronómica que fue una de las más importantes
de su época.
Como
escritor también incurrió en otros campos, como
la literatura y la prosa costumbrista. Sus análisis políticos
y las apreciaciones sobre la realidad del país estuvieron
siempre acompañados de un toque sutil de humorismo. Entre
sus obras se pueden nombrar: Prosa Rural (1912); Modos de ver
(1903); Agua Mansa (1905); Celestes y Cósmicas (1907);
Cosas de arriba (1909); Mirar desde arriba: un anillo desaparecido
(1930); además de infinidad de artículos publicados
en diarios y revistas.
Fue
miembro del Consejo Nacional de Educación y de la Academia
Argentina de Letras.
Falleciò
a los 87 años de edad. |