El
Ministerio de Educación incorporó esta conmemoración
a partir de la Resolución Nº 126/00, en recuerdo
del levantamiento del Ghetto de Varsovia (1943) y en homenaje
a las víctimas del holocausto durante la Segunda Guerra
Mundial, pero sobre todo, para preservar la memoria del pasado.
El 19 de abril de 1943, un grupo de jóvenes judíos
del ghetto de Varsovia protagonizó un levantamiento contra
las acciones del régimen nazi consistentes en la concentración
y aislamiento de los judíos en ghettos, imponiéndoles
condiciones de vida que ocasionaron, producto del hambre, las
enfermedades y la represión directa, la muerte de la
mayoría de la población, y en la deportación
luego, de los judíos sobrevivientes del ghetto a los
campos de exterminio nazi.
Este acontecimiento quedó instalado en la memoria colectiva
como una de las formas de resistencia contra la opresión,
la intolerancia y la defensa de la dignidad humana y un símbolo
de la libertad.
El recuerdo del Holocausto en el que fueron asesinados cerca
de seis millones de judíos y de las causas del levantamiento
del ghetto de Varsovia significan mantener viva la memoria de
los horrores que puedan generar la intolerancia y el racismo.
Lo mismo ocurre con muchos otros episodios de la historia de
la humanidad, particularmente en el siglo XX, en los que se
incurrió en genocidio, otras formas de exterminio sistemático
de pueblos a personas por razones de raza, religión nacionalidad
o, simplemente, ideas, demostrando que la intolerancia persiste
como una amenaza para las sociedades democráticas.
Por
lo tanto, resulta de extrema relevancia el desarrollo de acciones
tendientes para que los miembros de la comunidad educativa asuman
la conciencia de su responsabilidad individual en la defensa
de los valores que sustentan la vida en democracia y en convivencia
pacífica con pleno respeto a la diversidad cultural. |