El
personal de la Dotación Antártica 1968/69, que
invernó en la Antártida durante el año
1969, llegó embarcado en el Rompehielos General San Martín
en el mes de noviembre del año 1968, y mediados de año1969
comenzaron a preparar el material necesario para llegar e instalarse
y trabajar sobre en la meseta que corona la isla Vicecomodoro
Marambio.
Se intentó llegar desde la Base Matienzo por tierra,
a través del mar congelado, pero la falta de consistencia
de la capa helada en el canal que separa la isla del continente,
paso obligado en el itinerario, presentaba la operación
sumamente riesgosa; entonces se iniciaron los preparativos para
el viaje por aire.
Con el avión monomotor DHC-2 "Beaver" Matrícula
P-03 se hicieron vuelos de reconocimiento aéreos del
mar congelado en las inmediaciones de la isla, cerca de la base
de la meseta, en busca de un lugar apto que le permitiera anevizar
y después de pasar varias veces sobre el lugar elegido,
se anevizó con un suave toque sobre la superficie helada
del mar en la Bahía López de Bertodano, con la
valiosa colaboración de otro avión Beaver de la
Armada Argentina, quedando así abierta la posibilidad
de Marambio.
Este fue el primer punto del arriesgado y difícil plan,
mientras un grupo comenzaba a subir a la meseta los pertrechos,
el Beaver regresaba a Matienzo en busca de nuevos materiales
y personal que pacientemente era trasladando a la mencionada
meseta, repitiendo esta operación varias veces, hasta
quedar instalado el campamento, donde plantaron un modesto mástil
de caña con la Bandera Argentina, constituyéndose
la que se denominó Patrulla "Soberanía".
A partir de ese momento comenzó la difícil rutina
de trabajo cotidiano, viviendo en pequeñas carpas, a
merced de los fuertes vientos y muy bajas temperaturas, convirtiendo
el hielo y la nieve en agua para subsistir, comiendo conservas,
aislados en la más completa soledad, luchando a brazo
partido y de sol a sol (cuando el clima lo permitía),
haciendo la tan soñada pista, aquella que no solo dejó
una huella en la piedra y en los hielos, sino también
ha dejado una huella de solidaridad y heroísmo en los
corazones de los hombres que la forjaron.
Esta meseta tiene su suelo semiplano de barro congelado, constituido
con rocas y piedras de distinto tamaño que afloran a
la superficie, las que utilizando como únicos elementos
de trabajo, picos, palas y barretas, eran despejadas en una
superficie de 25 metros de ancho, sacando piedras grandes, colocando
piedras más chicas en su lugar y alisando el terreno
para que pueda rodar sin obstáculos las ruedas de un
avión.
Se continuaron los trabajos de la pista y cuando la misma tenía
una longitud de 900 metros por 25 de ancho, se la señalizó
y se despejó también de piedras y rocas un sector
de estacionamiento para varias aeronaves.
Así se llega al 29-Oct-69, fecha de trascendencia nacional,
histórica y geopolítica (que se encuentra inscripta
en el Calendario Escolar), porque a partir de entonces se inicia
una nueva era en la historia de la Antártida, al romperse
el aislamiento a que estaba sujeto por las características
de su clima su suelo y sus mares congelados, que solo son navegables
en épocas estivales.
Ese día el avión turbohélice Fokker F-27,
matrícula TC-77, transportando a la ceremonia de fundación
de la Base Aérea Vicecomodoro Marambio (actualmente Base
Antártica Marambio) a altas autoridades, despega de la
Base Aérea Militar Río Gallegos de la Provincia
de Santa Cruz, aterrizando normalmente en la flamante pista
de tierra que se inauguraba en la Antártida Argentina,
convirtiéndose Marambio en la Puerta de Entrada de la
Antártida.
La Dotación Antártica 1969/70, que había
llegado a la de la nueva Base Aérea Vicecomodoro Marambio
en el mes de noviembre de 1969 para invernar durante 1970, continúo
en condiciones similares, la dura tarea iniciada por la Patrulla
Soberanía, que viviendo en pequeñas carpas y sin
contar con maquinarias viales, construyeron instalaciones, prolongando
y mejorando la pista hasta alcanzar, a principios del mes de
abril de 1970, una longitud de 1200 metros, que permitía
operar un avión de gran porte.
FUENTE: WWW.MARAMBIO.AQ |