En
1910, poco después de asumir la Presidencia de la Nación,
el Doctor Roque Sáenz Peña, ordenó la confección
de un padrón electoral (listado de las personas en condiciones
de votar) sobre la base del registro de enrolamiento del padrón
militar o sea del listado de las personas que tenían
que cumplir el servicio militar obligatorio. Esta tarea estaría
a cargo del Poder Judicial. La identificación del votante
se aseguró con las impresiones digitales y con una foto
en la Libreta de Enrolamiento que se convirtió en documento
de ejercicio cívico.
El
proyecto de ley promovido por el Poder Ejecutivo, proponía
el voto secreto y obligatorio. Se reemplazaría el sistema
de lista completa (sin reconocimiento de minoría), por
el de lista incompleta, que reconocería a la mayoría
y primera minoría en relación de dos por uno.
La propuesta aprobada por las dos Cámaras del Congreso
de la Nación, se convirtió en la denominada Ley
Sáenz Peña o Reforma electoral de 1912.
El
sufragio secreto evitaba el tráfico de votos. Y la lista
incompleta terminaba con el sistema de unanimidad por el que
resultaban electos todos los candidatos a diputados del partido
ganador, aunque sólo fuera por un voto de diferencia.
El
primer presidente de la Nación, electo bajo la Ley Sáenz
Peña, fue Hipólito Irigoyen. |