Los protagonistas de esta sala son grandes investigadores,
exigentes con las respuestas obtenidas y buscadores de “la verdad”.
Pueden
diferenciar lo imaginario de lo real; y
por su nivel de pensamiento prefieren en esta etapa participar
de proyectos con temas reales y si es posible científicamente
comprobados.
Trabajan
en equipo, son sociables y les interesa cooperar con sus
pares asumiendo diferentes roles dentro del grupo.
Planifican tareas a largo plazo, suelen proyectarse al
futuro. En este momento les interesa y preocupa
la llegada a la escolaridad primaria donde según
cada familia tomará una connotación diversa:
de alegría, de pena, de añoranza por los
buenos tiempos, de temor, de interrogante ante lo nuevo,
de presión, de cambio.
Son seres independientes, con la suficiente
autonomía para tomar decisiones en la vida cotidiana,
pudiendo ponerse un “ratito” en el lugar del
otro, interesándole su opinión, podríamos
decir que en esta edad comienza el interés por
la sociedad en general, su funcionamiento y fundamentalmente
las injusticias que allí se cometen.
Continúan con el juego dramático tal como
lo hacían a los cuatro pero ahora les atraen más
los juegos que los obliguen a demostrar su fuerza en el
caso de los varones y su femineidad en el caso de las
nenas. También aparece lo sexual a través
del juego de la mamá, del papá, del doctor,
de los novios, etc. Musa inspiradora de romances en esta
sala...casi siempre hay algún casamiento dentro
del grupo, de esta manera satisfacen la necesidad de mirar
y ser vistos no desde el grito, el ruido o el exhibicionismo
de los tres años, sino a través de una dramatización
social del tema.
Expresan con mayor claridad sus vivencias,
pensamientos, opiniones, dudas. No les atraen tanto los
relatos de fantasía. La cantidad
de vocabulario les posibilita una mejor comunicación.
Si tuviéramos que ponerles un título a esta
sala yo diría que en la medida que han sido estimulados,
escuchados, tenidos en cuenta son el grupo “deseo
de saber” porque no se conforman con
la mínima información, les preocupa el otro
involucrado en dicha información y no se cansan
de buscar.
En líneas generales un niño
de preescolar ya reconoce letras, sabe escribir su nombre,
está en la etapa silábica o alfabética
de la alfabetización, reconoce números y
puede realizar operaciones simples, su dibujo es completo
incluyendo el tronco y detalles, especialmente articulaciones
y detalles en relación al sexo.
Los logros a nivel gráfico y espacial le permitirán
manejarse adecuadamente en el espacio de la hoja del cuaderno,
luego el renglón y más tarde la caligrafía.
En
la actualidad nos enfrentamos con desafíos enormes
y difíciles de superar, con una época de
crisis Institucionales y donde los adultos, en su mayoría,
miran su propio ombligo sin mirar a los demás. Yo los invito a escuchar, observar y aprender de esos
pequeños de cinco años a los que les interesa
el saber, el jugar, el investigar, el explorar, el otro
y lo social...cuánto podríamos aprender
si nos parásemos un ratito cada día a la
altura de los niños.
A lo mejor podríamos mirar las cosas desde otro
plano y encontrarles la solución ¿lo
intentamos?.
Lic.
Silvia Chapov
Prof. Enseñanza Preescolar
Licenciada en Psicopedagogía
Directora del Jardín
Materno Infantil Pisapisuela
Email: silviachapov@hotmail.com
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