LA MADRE REPRESENTA LA ENTREGA, …EL HIJO: LA NECESIDAD.La función básica de la madre es la de proteger, nutrir y cuidar a sus hijos hasta que estos logren hacerlo por si mismos. Esa función se cumple por medio de una entrega afectiva. Cualquiera sea la raza, la religión o la cultura, las madres desean y se esmeran en ser “buenas madres”.Si agregamos a este concepto básico, la simbología de los planetas, derivada de la Astrología, podemos decir que la figura madre está representada por la Luna. Toda vibración energética cósmica tiene una simbología interna y una simbología externa.
A la Luna corresponde:
Simbología Interna |
Simbología Externa |
- afectividad
- imagen "materna"
- memoria
- "mareas"
- refugio
- necesidades
- hábitos
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- madre
- casa
- útero
- marea alta y baja
- cueva
- día lunes
- metal: plata |
Este tipo de información es muy utilizado dentro de los lenguajes simbólicos, donde se investiga la vibración más sutil o “aquella que proviene del cielo” y la vibración más densa, o “las formas que la energía toma en la tierra”.La simbología planetaria describe la cualidad de la Luna como la de protectora de un sistema, para que en él, se pueda generar vida. Pero, es importante aclarar que esta función puede ser activada porque la Luna tiene adentro o representa a la sustancia vital, es decir, sustancia generadora. El principio básico de la Luna es hacer emerger de sí misma más sustancia, y con esto generar otras sustancias entregándose, dando a sí misma, entrando en un proceso de continuarse a sí misma. Esta cualidad energética vibra dentro de características de abundancia y generosidad: darse a sí misma para crear otro ser. Cada uno de nosotros tenemos diferentes formas de dar protección o de nutrir y esta diferencia la determina, desde la mirada astrológica, el signo zodiacal y otras características que se interpretan de acuerdo a la posición de la Luna, dentro de la Carta Natal de cada uno de nosotros (llamamos carta natal a el dibujo del cielo, planetas en distintas posiciones, al momento de nacer) existirá también, desde esta mirada, una distinción entre el que entrega cuidado, protección y afecto y, aquél que necesita recibirlo de una determinada forma. Esta diferencia está marcada por el signo zodiacal de la Luna del hijo, que nos señala una necesidad específica de recibir cuidado, de sentirse querido y protegido.Las informaciones derivadas de la simbología astrológica de las Lunas nos posibilitan “interpretar, trabajar e investigar” este vínculo entre la entrega y la necesidad, el vínculo afectivo entre la madre y el hijo.Tomemos como ejemplo una madre con una Luna en elemento tierra, más específicamente en el signo de Virgo. Estamos frente a una vibración energética que busca relacionar las cosas o situaciones dentro de un orden, es decir, esta madre actúa frente a la premisa: “si tengo toda la casa en orden, limpia y cumpliendo con todas las tareas cotidianas, soy buena madre, mis hijos están bien cuidados”. Pero, si uno de los hijos tiene la Luna en Géminis, signo de aire, es posible que exista mucho “choque” entre aquello que entrega la madre y la necesidad de recibir afecto de una determinada forma o característica que necesita el hijo. Éste hijo necesita recibir afecto a través de juegos, de una diversificación constante, de estar hablando sin parar con él o que él pueda seguir todos los movimientos de la madre desde la más temprana edad.Muchos serán los ejemplos, las combinaciones energéticas entre la “Luna de la madre” y la “Luna del hijo”. La propuesta desde la astrología es poder acercar información simbólica y concreta a la vez, reconocer que existen dos sistemas sustanciales diferentes que se manifiestan al mismo tiempo y, que muchas veces no coinciden en sus formas, aunque si, en su propósito que siempre es el amor.
Andrea Crescimone
Email: andreacrescimone@hotmail.es
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